Bienvenidos a MANDERLAY...
Sunday, October 2, 2011 at 9:02AM Mi nombre es Mónica Manderlay. Creé mi propia firma de moda en 2009. Lo que me enseñó mi abuela es lo más parecido que he tenido a unas clases de diseño y moda. Empecé haciendo cosas para mí y así hasta donde estoy ahora. Supongo que eso me convierte en autodidacta.
Desde siempre me ha llamado la atención todo lo que tenía que ver con la década de los 50 en Norteamérica: las películas, la música, las revistas, los anuncios, las casas… la ropa es parte de ello. Es más que un estilo o una tendencia. La moda no es lo único que me interesa de todo esto, solo una pequeña parte aunque por mi trabajo es la parte que hago más visible. Mi trabajo es un portal hacia ese otro universo paralelo.
Visto desde nuestros días, la Norteamérica de los años 50 parece un espejismo, un hechizo, un precioso universo alternativo que invadió nuestra realidad, una elegante alucinación colectiva que no ha vuelto a repetirse desde entonces. Y por todo eso, también tiene mucho de inquietante. No sé si realmente fue así pero me importa poco. Soy diseñadora, no historiadora.
Lo que me atrae de épocas pasadas tiene poco que ver con la nostalgia o con la realidad social o histórica de la época y mucho con el mito, con la imaginación y el misterio.
Mi preocupación es que salga algo verdadero, no hacer un pastiche, una imitación aparente pero falsa e insípida, que es la gran trampa en la que puedes caer cuando te obsesionas con recrear un estilo de antaño.
Mi única obsesión es crear el vestido del que cualquier mujer se pueda enamorar para siempre.
Las colecciones surgen de esas prendas que me muero de ganas por diseñar… y simplemente las hago. Ellas se encargan de dar forma a la colección por sí mismas. Así ha ocurrido hasta ahora y de momento, así sigue pasando.
Trabajo la alta costura porque me gusta controlar todos los aspectos en la creación de una prenda. No suelo diseñar. Trabajo sobre maniquí directamente, y así voy creando el patrón. Yo misma coso cada una de mis prendas. Le doy mucha importancia a la confección, precisamente porque la prenda nace de ese proceso y no del dibujo. Hay un punto en que la prenda adquiere su identidad. A veces ese punto es el patrón, otras la costura y a veces incluso el planchado. He de estar atenta.
Lo que me hace vibrar es un vestido bien confeccionado, con los detalles justos y en su sitio y saber que es una prenda única e irrepetible.
Todo eso y la idea del crimen perfecto.

Reader Comments (1)
Me encanta!, No he visto fisicamente tus creaciones, pero se que son increibles y unicas. Impecable escaparate en la Belaza Galery!!!.... se nota la pasion que le pones. Suerte!!!